A las 16:00 hora local de Colombia del domingo cerraron las urnas en la primera vuelta de las elecciones presidenciales que celebró el país sudamericano.
«Millones de colombianos han votado de manera pacífica (…) han salido a ejercer su derecho político con total libertad. Este es un país con espíritu democrático», dijo en conferencia de prensa el registrador nacional del Estado Civil, Hernán Penagos, tras el cierre de las mesas de votación.
La Registraduría Nacional del Estado Civil habilitó a más de 41,4 millones de ciudadanos para participar en la primera vuelta presidencial, incluidos cerca de 1,4 millones de colombianos residentes en el exterior.
«Hoy pueden confiar en un Estado que a través de todas sus instituciones trabajó por meses para hacer que 41 millones de personas pueda votar. Para mostrarle al mundo que Colombia es una nación profundamente democrática», añadió el funcionario.
Para estos comicios fueron dispuestas más de 118.000 mesas en más de 13.000 puestos de sufragio dentro del país, además de locales de votación en consulados y sedes autorizadas en el exterior.
CANDIDATURAS
Las encuestas han ubicado al senador oficialista Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico (izquierda), como favorito para pasar a segunda vuelta, sin alcanzar el 50 por ciento más uno de los votos válidos que le permitan una victoria en esta primera vuelta.
Cepeda representa la continuidad del bloque progresista que llevó a Gustavo Petro al poder, con una agenda centrada en los derechos humanos y la defensa del acuerdo de paz firmado con las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Su candidatura intenta conservar la base de izquierda y sumar sectores sociales indígenas y liberales que respaldaron al actual Gobierno o que ven en él una opción menos confrontativa que la de Petro.
La disputa por el segundo lugar está entre dos candidatos de derecha.
Por un lado, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, abogado que ha hecho campaña con un mensaje de orden, seguridad, reducción del Estado y confrontación directa con el Gobierno.
Su propuesta de outsider conecta con sectores conservadores que reclaman mano dura frente al crimen y que ven agotado el lenguaje tradicional de los partidos.
Ese electorado está siendo disputado por Paloma Valencia, senadora del Centro Democrático, partido que representa a una derecha más institucional, identificada con el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010).
Su agenda hace énfasis en la seguridad, la libre empresa y la oposición a las reformas sociales impulsadas por Petro.
El centro llega a la elección con menos fuerza que en campañas anteriores.
El exalcalde de Medellín, Sergio Fajardo, del partido Dignidad y Compromiso, insiste con una agenda basada en educación, transparencia, lucha contra la corrupción y gestión técnica del Estado, pero enfrenta el desgaste de varias candidaturas presidenciales y la dificultad de diferenciarse en una campaña dominada por los extremos.
Claudia López, exalcaldesa de Bogotá, compite desde un espacio de centro y centroizquierda, con un discurso centrado en la seguridad urbana, la institucionalidad y la lucha contra la corrupción, aunque sin el impulso suficiente para desplazar la disputa principal entre izquierda y derecha.
Otros aspirantes, como Roy Barreras, Carlos Caicedo, Mauricio Lizcano, Miguel Uribe Londoño, Santiago Botero y Gustavo Matamoros, buscan capitalizar nichos específicos del electorado, pero su intención de voto, según los sondeos, es prácticamente testimonial.
En caso de haber segunda vuelta, esta se celebrará el domingo 21 de junio. (Sputnik)







