El senador brasileño y candidato presidencial del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, quedó en el centro de una nueva controversia luego de que el medio PlatôBR publicara mensajes, audios, fotografías y documentos entregados por su exsocio comercial Alexandre Santini. El material incluye registros sobre encuentros sexuales con trabajadoras, regalos de lujo como un Rolex de oro blanco y gestiones ante un juez del Supremo Tribunal Federal (STF) en favor de intereses privados.
Santini fue socio de Bolsonaro en una franquicia de la chocolatería Kopenhagen en Barra da Tijuca, Río de Janeiro, negocio que ya había sido investigado en el marco de las “rachadinhas”. Tras la ruptura de la sociedad, Santini recopiló pruebas que ahora comprometen al candidato.
La investigación periodística señala que, durante la presidencia de Jair Bolsonaro (2019-2022), amigos y empresarios se acercaban a Flávio para obtener favores políticos, pagando gastos personales y entregando obsequios de alto valor. Entre los episodios revelados figura un contacto con el juez Kassio Nunes Marques para tratar asuntos de un cliente.
Las revelaciones generaron reacciones inmediatas en el oficialismo. El ministro José Guimarães (PT) afirmó que “no son chismes, son registros”, mientras que Guilherme Boulos criticó la doble moral del candidato.
Flávio Bolsonaro, que estudió derecho y es senador desde 2019, acumula antecedentes judiciales por lavado de dinero, empleados fantasma y millonarias compras inmobiliarias en efectivo. Además, está bajo investigación por la financiación de la película “Dark Horse”, sobre la vida de su padre, con sospechas de lavado de dinero y evasión de divisas.
El escándalo se suma a las condenas de su familia: Jair Bolsonaro cumple 27 años de prisión por intento de golpe tras perder las elecciones de 2022, y su hermano Eduardo Bolsonaro fue condenado recientemente por difamación y coacción a la justicia.
Pese a las acusaciones, Flávio Bolsonaro enfrentará este domingo a Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales, donde los sondeos lo ubican cinco puntos por debajo del líder progresista.







