El régimen islámico de Irán ratificó la condena contra la cantante Parastoo Ahmadi, quien deberá cumplir 74 latigazos y enfrentar una prohibición de dos años para cantar y viajar al exterior. La sanción se originó en un concierto virtual publicado en diciembre de 2024, donde la artista se presentó sin velo en el histórico caravanserai de Deir Gachin, en la provincia de Qom.
La Sala 16 del Tribunal de Apelación confirmó el fallo emitido en primera instancia por la Sala 122 del Tribunal Penal de Qom, rechazando las objeciones de la defensa. Ahmadi expresó que la sentencia es firme y de obligado cumplimiento.
El caso se enmarca en las estrictas normas de la República Islámica, donde desde 1979 el uso del hiyab es obligatorio para todas las mujeres en espacios públicos. La Policía de la Moral supervisa su cumplimiento y las infracciones pueden derivar en multas, detenciones, azotes o prisión.
La cantante ya había enfrentado procesos judiciales en 2022, cuando difundió la canción “De la sangre de la juventud de la patria” durante las protestas por la muerte de Mahsa Amini, joven que falleció bajo custodia policial tras ser detenida por llevar el velo de manera “inapropiada”.
El nuevo fallo contra Ahmadi refuerza las restricciones que impiden a las mujeres cantar en solitario ante públicos mixtos o masculinos, en línea con interpretaciones conservadoras de la jurisprudencia islámica.







