Los incidentes registrados este domingo al finalizar el encuentro entre Huracán y Laprida, disputado en el Estadio Municipal de Comodoro Rivadavia, generaron versiones contrapuestas entre la institución deportiva y la Policía.
Mientras el Club Atlético Huracán expresó su “más enérgico repudio” al accionar policial y denunció que uno de sus jugadores fue alcanzado por un proyectil en el rostro, desde la Comisaría Distrito General Enrique Mosconi difundieron una reseña oficial en la que describieron una situación de violencia que, según indicaron, obligó a intervenir para proteger a jugadores y árbitros.
La versión de Huracán
A través de un comunicado, Huracán sostuvo que luego de finalizado el partido se produjo un cruce entre ambas delegaciones a raíz de gestos realizados por el entrenador visitante, Franco Santana, hacia la platea local.
Según la institución, cuando los jugadores se dirigían por separado y en paz hacia los vestuarios, la Policía intervino y “reprimió sin motivo alguno” a integrantes del plantel.
El club afirmó que su jugador Ernesto Armoa recibió el impacto de un perdigón de goma en el rostro y consideró que se trató de una situación que “pudo haber ocasionado lesiones irreversibles”.
Además, denunció que jugadores, integrantes del cuerpo técnico, familiares, allegados y trabajadores de prensa fueron alcanzados por gas pimienta y otros métodos de dispersión.
Huracán informó posteriormente que Armoa estaba recibiendo atención médica y que evaluaría iniciar las acciones legales correspondientes.
Qué informó la Policía
En el parte elaborado por la Comisaría Distrito General E. Mosconi, con fecha 23 de agosto de 2026, se indicó que el partido finalizó alrededor de las 17:20 y que, al término del encuentro, los efectivos observaron una “agresión física entre jugadores de ambos equipos”.
Siempre según el informe policial, en ese momento comenzaron a saltar el alambrado hinchas de Huracán, quienes ingresaron al campo de juego.
Ante esa situación, la Policía señaló que intervino para resguardar a los jugadores y árbitros y solicitó la presencia del Grupo Especial Canes, que formó una línea de contención entre los vestuarios de ambos equipos.
El parte sostiene que algunos jugadores de Huracán intentaron agredir a la oficial a cargo de la formación, Oficial Inspector Saravia, por lo que intervino el can de seguridad Nala.
Según la Policía, el animal recibió una patada de un jugador de Huracán.
El disparo que alcanzó a Armoa
El informe policial reconoce que durante la intervención se efectuó primero una detonación con una escopeta cargada con munición de estruendo, aclarando que no contenía perdigones ni proyectiles sólidos y que fue realizada “a cielo abierto” como medida de disuasión.
La Policía sostiene que, ante la continuidad de la situación y el avance de personas sobre la formación policial, uno de los efectivos utilizó un arma tipo Birna y efectuó un disparo con munición no letal tipo Pepper calibre .68 de CO₂.
El proyectil impactó, según el parte, en Ernesto Armoa, de 26 años, “debajo del maxilar lado derecho”, provocándole a simple vista una escoriación. El informe agrega que en ese momento también se produjo la dispersión del gas.
De esta manera, la propia versión policial confirma que Armoa fue alcanzado por una munición utilizada por los efectivos, aunque sostiene que se trató de un elemento no letal empleado en el marco de una situación que los agentes consideraban fuera de control.
También hubo jugadores de Laprida lesionados
El parte policial informó además que fueron constatadas lesiones en dos jugadores de Laprida.
Uno de ellos fue identificado como Tiago Joaquín Reartes, de 21 años, quien presentaba escoriaciones en el rostro y habría sido agredido por un jugador de Huracán.
El segundo fue identificado como Samuel Exequiel Encinas, también de 21 años, quien presentaba lesiones en la nariz y, según el informe, habría sido agredido por un hincha de Huracán.
La Policía señaló que ambos jugadores no quisieron realizar una denuncia.
Daños y actuaciones judiciales
El informe también consignó daños en el espejo retrovisor izquierdo del móvil R.I. 574, perteneciente al Grupo Especial Canes, que se encontraba en el exterior del estadio.
La Policía indicó que, debido a que la situación se encontraba “superada en números”, no fue posible concretar detenciones en el lugar.
Asimismo, se dio intervención a Criminalística y al Ministerio Público Fiscal, mientras que la Oficial Inspector Saravia radicaría la denuncia correspondiente.






