El conflicto por el transporte público de Comodoro Rivadavia sumó un nuevo capítulo. Esta vez, desde la Municipalidad cuestionaron tanto a Patagonia Argentina como a la Unión Tranviarios Automotor (UTA) por la situación de los trabajadores que todavía reclaman el pago de los salarios correspondientes a julio.
Según explicaron desde el Ejecutivo, el conflicto se remonta a una reunión realizada el pasado 30 de julio, de la que participaron el intendente Othar Macharashvili, representantes de la CGT, el secretario general de la UTA, Juan Carlos Cossio, y funcionarios municipales.
Durante aquel encuentro, siempre de acuerdo con la versión municipal, se alcanzó un denominado “pacto de caballeros”: la UTA solicitaría ante la Subsecretaría de Trabajo la retención de los fondos que correspondían a Patagonia Argentina, con el objetivo de garantizar que ese dinero fuera destinado al pago de salarios o indemnizaciones.
Sin embargo, desde el Municipio aseguran que posteriormente el gremio modificó su posición y solicitó que los fondos fueran depositados normalmente a la empresa, bajo el argumento de que Patagonia Argentina se había comprometido a garantizar los salarios.
Desde el Ejecutivo indicaron que esta semana se realizaron dos depósitos: $400 millones el lunes y otros $600 millones el martes, alcanzando un total de $1.000 millones.
Según la información que Patagonia Argentina habría presentado ante la Subsecretaría de Trabajo, la masa salarial correspondiente a julio alcanzaría aproximadamente los $980 millones.
Pese a ello, la empresa habría solicitado posteriormente otros $1.200 millones, correspondientes, según su planteo, a la totalidad del subsidio municipal de julio.
Desde la Municipalidad sostienen que no avanzaron con nuevas transferencias debido a que se encuentra en proceso la liquidación final y aseguran que todavía no cuentan con certeza sobre los valores definitivos porque, según afirmaron, la empresa no habría presentado toda la documentación correspondiente.
Uno de los puntos más duros del planteo municipal está relacionado con el destino de los $1.000 millones ya transferidos.
Desde el Ejecutivo cuestionaron que, pese al desembolso, los trabajadores continúen sin percibir sus salarios y sostuvieron que los fondos habrían sido utilizados por Patagonia Argentina para afrontar cargas sociales e impuestos, dejando el pago de los sueldos para después.
Además, señalaron que la empresa estaría contemplando únicamente a 75 trabajadores que no fueron incorporados a MR, mientras que otros 269 empleados que realizaron el traspaso también trabajaron durante julio para Patagonia Argentina y, por lo tanto, deberían percibir los haberes correspondientes.
El Ejecutivo cuestionó además la posición adoptada por la conducción gremial. Según la interpretación municipal, la UTA pasó a reclamar que se transfiera la totalidad del subsidio a Patagonia Argentina como condición para garantizar los salarios.
Desde el Municipio consideraron que esa postura contradice lo conversado el 30 de julio, cuando se había planteado la posibilidad de retener los fondos para destinarlos directamente a garantizar los derechos de los trabajadores.
También indicaron que recién este jueves la UTA formalizó ante la Subsecretaría de Trabajo el pedido para que los fondos correspondientes a Patagonia Argentina fueran retenidos, más de dos semanas después de aquella reunión.
Según la postura del Ejecutivo, si ese mecanismo se hubiera implementado oportunamente, los salarios podrían haber sido abonados en tiempo y forma.
Finalmente, desde la Municipalidad señalaron que los trabajadores que prestaron servicios para Patagonia Argentina y todavía no cobraron sus salarios tienen la posibilidad de avanzar con una demanda colectiva contra la empresa por falta de pago.







