La muerte de Jorge Messi volvió a poner en primer plano la historia del hombre que estuvo detrás de cada paso de la extraordinaria carrera de Lionel Messi. Lejos de los flashes durante buena parte de su vida, fue una figura clave tanto en el crecimiento personal como profesional del futbolista.
Mucho antes de convertirse en representante de Lionel, Jorge Horacio Messi fue trabajador metalúrgico y se desempeñó durante años en la planta de Acindar, en Villa Constitución.
Quienes compartieron aquellos años con él lo recuerdan como un hombre de bajo perfil, trabajador y siempre dispuesto a colaborar con sus compañeros.
De distintos oficios a la industria siderúrgica
Antes de ingresar a Acindar, Jorge había recorrido diferentes trabajos. Fue cobrador de un instituto médico, pasó por un taller dedicado a la fabricación de tornillos y estudió para convertirse en técnico químico.
En la siderúrgica comenzó a desempeñarse como inspector de control de calidad, función por la que utilizaba el característico casco rojo destinado a ese sector de la planta.
La rutina estaba lejos de ser sencilla: cumplía turnos rotativos de 12 horas, incluidos fines de semana y feriados, y debía trasladarse diariamente desde Rosario hasta Villa Constitución.
Uno de sus excompañeros, Daniel Ángel Reche, recordó que compartían autos o remises de la empresa para realizar el trayecto. Cuando eso no era posible, Jorge recurría a colectivos que partían de Rosario durante la madrugada.
Detrás de aquellas extensas jornadas laborales comenzaba a crecer, al mismo tiempo, el sueño futbolístico de uno de sus hijos. Con el paso de los años, Jorge dejaría su vida como trabajador industrial para acompañar a Lionel en una carrera que terminaría transformando para siempre la historia de la familia Messi y del fútbol argentino.






