El cantante británico Phil Collins (75) confesó que en abril de 2024 atravesó el momento más crítico de su vida debido a su adicción al alcohol, que lo llevó a permanecer meses internado en un hospital suizo. “Mis riñones estaban fallando, mis órganos se estaban paralizando. La gente venía a despedirse”, recordó en una entrevista con The Times.
Su manager convocó a sus cinco hijos —fruto de tres matrimonios— para tomar decisiones sobre su estado, incluso evaluar mantenerlo con soporte vital. Collins relató que en ese período bebía vino desde la mañana y no era consciente de la gravedad de su problema. En diciembre de 2023 había ingresado en cuidados intensivos y pasó siete meses hospitalizado. “Tuve muchísima suerte de salir ileso de aquello. No he vuelto a beber desde entonces”, aseguró.
El alcoholismo dejó secuelas en su salud y en su relación con sus hijos, especialmente con la actriz Lily Collins, quien en 2017 publicó una carta en la que lo perdonaba por sus ausencias. Hoy, el músico afirma que mantiene una relación “maravillosa” con ella y con el resto de su familia.
En esta nueva etapa, Collins también se reconcilió con su segunda esposa, Jill Tavelman, y prepara junto a ella una subasta benéfica de objetos personales y de su archivo musical en Los Ángeles. El evento contará con la colaboración de Paul McCartney, con quien había tenido diferencias en el pasado.







