Un incendio ocurrido en la mañana del miércoles en el barrio Nuevo Horizonte, de la ciudad de Santa Fe, permitió descubrir las precarias condiciones en las que vivían seis adultos mayores y personas con discapacidad en un geriátrico clandestino.
El operativo estuvo a cargo de la Policía de Investigaciones (PDI), que detuvo a un empleado del lugar. Los residentes fueron trasladados a la Casa Beata Clara Bosatta, donde recibirán atención y cuidados adecuados.
Según trascendió, el fuego se inició en una habitación por un colchón parcialmente quemado. Al ingresar, las autoridades hallaron un escenario de hacinamiento extremo, con varias camas en un mismo espacio, escaso mobiliario y pertenencias amontonadas.
Uno de los residentes, Héctor, confesó que inició el incendio como un acto desesperado para pedir ayuda, denunciando que llevaba cuatro días sin recibir alimentos. Otros testimonios revelaron presuntas situaciones de abuso y abandono: Miguel Ángel aseguró que le retiraban directamente de su tarjeta de jubilación los $300.000 mensuales que pagaba, mientras que Luis César Arriola, de 80 años, afirmó haber permanecido dos años sin documentación ni atención médica.
Las autoridades iniciaron una investigación para determinar responsabilidades legales y esclarecer cómo funcionaba el establecimiento sin habilitación. Mientras tanto, los seis adultos mayores y personas con discapacidad rescatados permanecen bajo cuidado institucional.







