Publicaciones como la del exportero español Íker Casillas, que compartió en sus redes sociales una imagen de la camiseta de la selección española con una segunda estrella a medio bordar, envalentonan aún más a los argentinos, que consideran ese gesto una provocación.
«España puede ser favorita, pero el equipo argentino está compacto, se conocen mucho, son muy buenos jugadores y también hay recambio», plantea a la Agencia Sputnik Héctor, el dueño de una óptica en un barrio céntrico de la capital, quien destaca la unidad del combinado albiceleste.
«Los jugadores y el técnico son todos compañeros, y nadie se ofende porque sea reemplazado. Ahora vamos por todo, pero ya estamos en un puesto que es lo máximo», añade.
Argentina es un país en el que el fútbol es sinónimo de emoción a flor de piel, donde toda actividad se paraliza de cara a un partido de su selección. «Ganamos o perdamos, se siente con mucha pasión, la gente deja todo. Como dijo Lionel Messi: la gente merece una alegría, porque estamos pasando por momentos nunca vistos», admite.
LA INVENTIVA
Por su falta de creatividad, los cánticos de los españoles para animar a su selección han sido recibidos en Argentina con cierta sorna.
«Argentina saca un canto en dos minutos, y es una poesía», sentencia Juan Carlos, dueño de un pequeño hotel. «La hija de mi compañera, que vive en Madrid, mandó un vídeo con aficionados que se agachaban y se levantaban y decían ‘soooy españooool’. Mamma mía, ¡qué lejos estamos!», comenta.
En la construcción de una mística que forma parte de la identidad nacional, los fanáticos de la selección argentina tienen grabado a fuego ‘La cuarta estrella’, el nuevo himno popular que acompaña a la Scaloneta durante este torneo. La canción aspira a convertirse en un fenómeno similar al que representó ‘Muchachos’ en el Mundial anterior y que, por estos días, puede escucharse de manera espontánea en todo tipo de encuentros, desde conciertos hasta actos escolares.
«Eso es en lo que por ahí estamos en un paso adelante, en la chispa», sugiere Juan Carlos. «Después, claro, España es una potencia europea y nosotros estamos acá con este croto que tenemos de presidente, con este tipo desquiciado. Nosotros no podemos hablar de nada más, pero en el fútbol les sacamos una ventaja en eso», añade.
También está el manejo de los partidos, dice el hombre con una sonrisa y añade: «los argentinos te sacan de eje en el fútbol: te pegan y te dicen cosas, como en el primer tiempo de Inglaterra».
El encargado de su negocio, Miguel, se suma a la conversación. «Lo veo parejito, pero Argentina tiene astucia, psicológicamente maneja el partido, así que es importante. Messi tuvo mucha pila todo el Mundial, cuando en otros partidos no estuvo así. El muchachito está metido por todos lados, y en 15-20 minutos da vuelta un partido: pasó con Egipto, y pasó con Inglaterra, cuyo director técnico nos favoreció al sacar a los delanteros y meter a todos en la defensa», comenta.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni fue una auténtica sinfonía en el Mundial de Catar 2022, deslumbrando con su juego camino a la conquista de la tercera estrella para su país. Quizás ahora llega más con lo justo, pelea por sobrevivir en el máximo certamen de selecciones, pero que lo peor ya pasó parece ser una sensación compartida entre los argentinos.
«Lo terrible fue Inglaterra, el objetivo era sacarlos. Ya conseguido, ahora queda un pasito más que le podemos pedir a la selección, pero no hay tanto temor con España, que es la madre patria y de eso no nos olvidamos nunca», asegura Rosa, empleada de limpieza en un polideportivo.
Esta mujer de casi 70 años anhela que Argentina conquiste su segundo título mundial consecutivo, en lo que muy probablemente será la última Copa del Mundo de Messi. El capitán albiceleste disputa su sexto Mundial y su tercera final, y llega al encuentro decisivo convertido en el máximo asistente de la historia del torneo, además de ser el jugador de campo de mayor edad en disputar una final mundialista.
«Yo, mientras tanto, sufro con los partidos (…) Veo y me voy, hacen un gol y me voy, y vuelvo. Los argentinos somos así, nacimos para sufrir», confiesa.
LA CHISPA
En la ciudad de Buenos Aires solo habrá una plaza con pantallas gigantes para seguir la final, pero en una jornada lluviosa como la que se espera para este domingo, la mayoría de la población verá el partido desde sus casas, acompañada de familiares o amigos muy cercanos.
Juan, empleado de una pinturería desde hace 40 años, será uno de ellos. «Competimos con España de igual a igual, pero nosotros jugamos distinto que ellos: movemos mejor la pelota, tenemos más posesión, y ellos juegan mucho pero, no tienen definición, así que les vamos a ganar y nos vamos a llevar la cuarta», vaticina.
Al igual que Rosa, este argentino se da por satisfecho con las alegrías que ya le ha dado la albiceleste. «Nosotros terminamos el Mundial con la victoria frente a Inglaterra. Yo siento que ya ganamos», afirma.
Sin pena porque el domingo sea el último partido de Messi en una Copa del Mundo, Juan cree que, mientras pueda seguir jugando, lo hará. «Es lo único que hace, divertirse. No sé si estará en Europa o en EEUU, pero él la pelota la va a seguir moviendo, y la gente lo seguirá igual, como a (Diego) Maradona. Messi dejará de ganar copas y de ser el mayor goleador del mundo, pero después ya está, ya cumplió».
La selección argentina, que ganó los siete partidos disputados en este Mundial, se enfrentará a España el 19 de julio a las 19.00 GMT en la final que se celebrará en el estadio MetLife de East Rutherford, Nueva Jersey. (Sputnik)







