Una sábana pintada, con el reclamo sobre el reclamo de Malvinas y las palabras de Messi y otros jugadores, desubicaron y desarticularon al presidente Javier Milei.
El presidente quedó dolido con lo que generó la selecion y el trapo de Malvinas, tanto que intentó salir al cruce y luego envio al vocero, Adrian Ravier, a contestarle Messi, que dedicó el triunfo a la gente que está mal, que está sin trabajo y no llega a fin de mes.
En un discurso en la Bolsa de Comercio, el presidente discutió con un jubilado presente en el público, al que tildó de Kuka y lo envío a vivir a Cuba, pero también volvió a comparar sus teóricos logros con los de las dictaduras. Una vez más dijo que ni los militares no se animaron a tanto o no «tuvieron las pelotas» para aprobar la reforma laboral.
Todo esto y más en el informe diario del periodista Saúl Gherscovici:






