Argentina constató en junio su primer resultado financiero negativo desde que Javier Milei asumió la presidencia de la República en diciembre de 2023, al contabilizar gastos que, incluida la deuda pública, rebasaron los 1.000 millones de pesos (685 millones de dólares) y superaron los ingresos del mes.
«Durante junio, el sector público nacional registró un resultado financiero deficitario por 1.024.891 millones de pesos», informó este jueves el Ministerio de Economía en un comunicado.
Aunque logró mantener el superávit financiero en el primer semestre del año, por el equivalente del 0,1 por ciento del producto interno bruto (PIB), la actual gestión interrumpió en junio los 27 meses consecutivos de resultados positivos en las cuentas públicas que había conseguido hasta ahora.
El Ejecutivo reafirmó como prioridad el ancla fiscal que lleva adelante desde su asunción, en diciembre de 2023, y que logró mantener hasta el mes pasado.
Además, destacó que el superávit primario -que no cuenta el pago de deuda- también fue positivo entre enero y junio al representar el 0,6 por ciento del PIB .
«El orden en las cuentas públicas es un pilar fundamental del programa económico, que se alcanzó a través de una fuerte reducción en el gasto público y ha permitido una baja de impuestos nacionales acumulada desde 2024 equivalente a casi 3 por ciento del PIB», afirmó el ministro de Economía, Luis Caputo.
En junio, el resultado primario fue negativo en 696.843 millones de pesos (466 millones de dólares), a lo que se sumó el pago de intereses de deuda pública por 328.049 millones adicionales (219 millones de dólares).
El Gobierno atribuyó este resultado a menores ingresos, relacionados con la postergación del pago del Impuesto a las Ganancias (ingresos) para las personas, como a la estacionalidad característica de junio vinculada al pago de aguinaldos.
El mes pasado, el Estado recaudó en total 14,1 billones de pesos (9.953 millones de dólares), un 22,3 por ciento más que el mismo mes de 2025, mientras que la inflación acumulada en ese período fue del 33,5 por ciento.
A lo largo de junio, los recursos tributarios constataron una subida del 21,7 por ciento interanual, debido al traslado de los vencimientos del impuesto a las ganancias al mes de julio.
Los gastos de la administración pública nacional, en tanto, llegaron a los 14,1 billones de pesos (9.472 millones de dólares), en un alza que superó el aumento de precios acumulado en el último año, al llegar a 37,7 por ciento.
Las prestaciones sociales, que conllevaron 11 billones de pesos (7.400 millones de dólares) e incluyeron el pago de medio aguinaldo, crecieron un 38,1 por ciento interanual, de nuevo por encima de la inflación.
Las remuneraciones, en tanto, alcanzaron los 1,6 billones de pesos (1.108 millones de dólares), tras registrar un aumento del 20,2 por ciento.
Las transferencias corrientes llegaron a los 3,5 billones de pesos (2.370 millones de dólares), lo que significó un incremento interanual de 48,6 por ciento.
Los subsidios económicos superaron el billón de pesos (711 millones de dólares), debido a las transferencias en energía por 714.381 millones de pesos (478 millones de dólares) y a los desembolsos en transporte, que ascendieron a 348.916 millones de pesos (233 millones de dólares).
El gasto de capital, que identifica la inversión pública en infraestructura, se ubicó en 224.453 millones (150 millones de dólares), una cifra superior a la del mes pasado.
El Gobierno que preside Javier Milei, que en diciembre cumplió la mitad de su mandato de cuatro años, logró hasta mayo 27 meses consecutivos de superávit financiero desde que inició su mandato. (Sputnik)







