Un grupo de 35 trabajadores de la planta de Metalfor en Noetinger, Córdoba, fue despedido el martes pasado mientras la Selección Argentina disputaba los octavos de final contra Egipto en el Mundial 2026. Los telegramas llegaron en medio de los 90 minutos y el tiempo adicional del partido, sorprendiendo a los empleados que habían recibido la tarde libre para seguir la transmisión.
La compañía, dedicada a la fabricación de maquinaria agrícola, atraviesa una crisis profunda. El miércoles anterior había solicitado un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante la Secretaría de Trabajo de Córdoba, comprometiéndose a no aplicar despidos. Sin embargo, la medida fue incumplida, generando indignación entre los operarios y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
Uno de los afectados, Fausto Barbero, con 21 años de antigüedad, relató: “Toda una vida le dejé en la empresa. Por un mal manejo de la directiva, hoy nos encontramos con esta situación”.
La crisis de Metalfor se refleja en números alarmantes:
- En el primer trimestre de 2026 se vendieron apenas 56 máquinas agrícolas, menos de la mitad que en el mismo período de 2025.
- La empresa acumula deudas con 23 bancos por $52.000 millones.
- Se registraron 558 cheques rechazados por más de $5.340 millones, de los cuales solo el 11% fue cancelado.
- La producción actual se encuentra al 50% en las plantas de Córdoba y Marcos Juárez.
La compañía ya enfrenta un pedido de quiebra en la Justicia Comercial de Córdoba, mientras la UOM reclama que se respete el “status quo” acordado en las negociaciones y exige la presencia de un veedor oficial para garantizar transparencia.
El conflicto expone la fragilidad del sector de maquinaria agrícola y la tensión entre la necesidad de sostener la producción y la defensa de los derechos laborales en un contexto de crisis económica.







