La organización que nuclea a los choferes de taxis ingresó un pedido formal al Concejo Deliberante el 11 de junio, acompañado de un informe que expone el nivel de erogaciones necesarias para sostener un vehículo en actividad. El documento, dirigido al presidente del cuerpo legislativo, Maximiliano Sampaoli, busca mostrar cómo la inflación y el encarecimiento de insumos afectan directamente la prestación del servicio. El análisis contempla gastos diarios superiores a $84.000, incluyendo combustible, amortización de la unidad, seguro, patente y mantenimiento periódico. Según la asociación, estos números no consideran imprevistos como accidentes o reparaciones mayores, que incrementan aún más la presión económica. La propuesta plantea dividir el ajuste en dos etapas de 15% cada una, con el objetivo de suavizar el impacto en los usuarios y garantizar la continuidad del servicio. El expediente ya está en comisiones, donde los concejales deberán evaluar la viabilidad de la medida frente al bolsillo de los pasajeros.







