La canasta básica alimentaria, que en Argentina define la indigencia, registró en mayo un incremento de 2,4 ciento frente a una inflación del 2,1 por ciento ese mes, mientras que la canasta básica total, que mide el umbral de la pobreza, sí quedó por debajo del alza mensual de precios, al situarse en dos por ciento.
«Durante mayo de 2026, la variación mensual de la CBA fue de 2,4 por ciento, mientras que la de la CBT fue de dos por ciento», dijo el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en un informe dado a conocer este jueves.
El incremento de la canasta básica llegó en el transcurso de estos cinco meses al 14,5 por ciento, y el de la alimentaria, al 15,6 por ciento, frente a una inflación que en ese período fue de 14,7 por ciento.
El aumento de la CBT y la CBA a lo largo de los últimos doce meses quedó por encima de la inflación acumulada en el último año, con alzas de 34,9 y 36,2 por ciento, respectivamente, mientras que el índice de precios al consumidor (IPC) registró un avance de 33,2 por ciento.
Un adulto en Argentina necesita 485.030 pesos (334 dólares) por mes para no caer por debajo del umbral de la pobreza y 220.468 pesos (152 dólares) para evitar la indigencia.
Una familia de cuatro integrantes precisa cada mes 1.498.741 pesos (1.033 dólares) para sortear el umbral de la pobreza y 681.246 pesos (469 dólares) para no ser indigente.
La canasta total se calcula sumando a la alimentaria una serie de bienes y servicios.
El Indec elabora estos cálculos basándose en el índice general de precios de la zona metropolitana de Buenos Aires, que abarca el primer cinturón urbano de la provincia, donde reside el 38 por ciento de la población del país. (Sputnik)







