El reciente accidente en el glaciar Vinciguerra, que terminó con la muerte del guía Emiliano Feidas (40) y la turista uruguaya Abril Marino Pereira (25), expone los riesgos que enfrentan quienes se aventuran en terrenos de alta montaña en Tierra del Fuego.
La excursión, que demanda unas ocho horas de caminata con desniveles y pendientes pronunciadas, se desarrolla en un entorno de hielo y cambios climáticos repentinos. Estas condiciones, sumadas a la complejidad del terreno, refuerzan la hipótesis de una caída violenta como causa del desenlace.
El operativo de rescate, que incluyó apoyo aéreo y la intervención de la Comisión de Auxilio, puso de relieve la dificultad de acceder a la zona y la necesidad de contar con experiencia y preparación para este tipo de recorridos.
La tragedia abre un debate sobre la seguridad en las excursiones de montaña, la capacitación de los visitantes y la importancia de protocolos más estrictos para prevenir nuevos episodios.






