La misión Artemis II de la NASA avanza hacia uno de sus hitos más importantes: el próximo lunes 6 de abril, la cápsula Orion orbitará el lado oculto de la Luna, en una travesía que ya suma 10 días de duración y cerca de 2 millones de kilómetros recorridos.
Se trata de una instancia clave para la exploración espacial, ya que permitirá observar desde una distancia cercana una región del satélite natural que permanece invisible desde la Tierra. Este hemisferio, conocido como el “lado oscuro”, se caracteriza por su terreno accidentado, con cráteres profundos y antiguas formaciones de lava.
Silencio total durante la maniobra
Uno de los aspectos más llamativos de este tramo será la pérdida de comunicación. Durante aproximadamente 40 a 50 minutos, la nave quedará completamente incomunicada, ya que la Luna bloqueará la señal con la Tierra.
Antes de ingresar a esta zona, la tripulación recibirá una secuencia detallada de procedimientos. Mientras tanto, los sistemas de la Orion continuarán funcionando con normalidad: registrarán datos, ejecutarán maniobras y almacenarán información, que será transmitida una vez restablecido el contacto.
Desde los centros espaciales Johnson y Kennedy, los equipos científicos esperan con expectativa la recepción de esos datos, que incluirán también imágenes captadas por los astronautas.
Un día clave en la misión
El cronograma del 6 de abril será intenso y milimétricamente planificado:
- 1:00 p.m.: Inicio de la cobertura de la NASA
- 1:56 p.m.: Récord de mayor distancia de la Tierra alcanzada por humanos
- 2:45 p.m.: Comienzo de la observación lunar
- 6:47 p.m.: Pérdida de comunicaciones (detrás de la Luna)
- 7:02 p.m.: Máxima aproximación a la Luna
- 7:05 p.m.: Mayor distancia respecto a la Tierra
- 8:35 p.m.: Alineación Luna-Sol-Orion (eclipse)
- 10:50 p.m.: Envío de datos a la Tierra
La cara que nunca vemos
El llamado “lado oscuro” de la Luna no es oscuro por falta de luz, sino porque nunca es visible desde la Tierra debido a un fenómeno conocido como rotación sincronizada: el tiempo que tarda la Luna en girar sobre su eje es el mismo que tarda en orbitar nuestro planeta.
Esta región fue observada por primera vez en 1959 y, desde entonces, distintas misiones lograron estudiarla. Sin embargo, solo 24 personas en la historia la han visto directamente, durante las misiones Apolo.
A diferencia de la cara visible, el lado oculto presenta menos “mares” (planicies basálticas) y más relieve abrupto, con formaciones como la cuenca Orientale y cráteres de gran tamaño.
Un paso clave para el futuro
Durante esta etapa, los científicos buscarán profundizar el conocimiento sobre la composición lunar y obtener nuevas pistas sobre la formación del Sistema Solar.

