Un presunto caso de trata de personas es investigado en Comodoro Rivadavia, luego de que una joven de 22 años fuera rescatada tras pedir auxilio en medio de una situación desesperante.
El hecho ocurrió el pasado viernes 13 de marzo al mediodía, cuando personal policial fue alertado por una vecina que escuchó el pedido de ayuda de la mujer.
El pedido de auxilio que activó el operativo
Según informaron fuentes policiales, al llegar al lugar los efectivos encontraron a una mujer angustiada y en estado de shock, quien manifestó que había estado encerrada y atada dentro de una vivienda.
En ese momento, un hombre de 62 años se presentó en el lugar asegurando ser su pareja, por lo que fue inmediatamente apartado y demorado.
Activación del protocolo por trata
Ante la gravedad del relato, intervino personal especializado de la División de Trata de Personas, que entrevistó a la joven y activó el protocolo correspondiente.
La fiscal de turno, Natalia Sandoval, dispuso la detención del hombre en base a los primeros indicios recolectados.
La víctima, oriunda de Entre Ríos, fue trasladada al Hospital Alvear para recibir asistencia médica y luego derivada a un espacio de resguardo.
Allanamiento y recuperación de pertenencias
Posteriormente, se realizó un allanamiento en la vivienda señalada por la joven, donde se recuperaron sus pertenencias personales, entre ellas un teléfono celular, ropa y elementos de higiene.
El detenido recuperó la libertad
El hombre fue sometido a audiencia de control de detención y, tras la misma, recuperó la libertad, aunque continúa vinculado a la causa mientras avanza la investigación.
Según se pudo establecer, la joven habría llegado a la ciudad hace aproximadamente tres meses junto al acusado.
La clave: el llamado de una vecina
Desde la Policía destacaron que el caso pudo resolverse rápidamente gracias al accionar de una vecina que alertó a las autoridades.
“La intervención fue inmediata y oportuna, lo que permitió resguardar a la víctima”, indicaron.
Además, recordaron que las denuncias pueden realizarse de manera anónima, ya sea de forma telefónica o en cualquier dependencia policial.







