Las calles de Mar del Plata muestran una creciente presencia de cuidacoches, conocidos popularmente como “trapitos”, una situación que genera reclamos por parte de vecinos y turistas, quienes denuncian pedidos de dinero para poder estacionar, incluso en sectores donde funciona el sistema municipal de estacionamiento medido.
Según testimonios recogidos en la ciudad, aunque desde el Municipio de General Pueyrredón aseguran que se realizan operativos de control, la presencia de trapitos continúa siendo habitual en distintas zonas del microcentro y en el corredor comercial de Güemes.
La problemática derivó en múltiples quejas dirigidas al intendente Agustín Neme, en un contexto político particular en el que también se menciona a Guillermo Montenegro, quien asumió como senador provincial pero mantiene la titularidad del Ejecutivo municipal con licencia.
Además del cobro informal, se reportaron episodios de conflictos y enfrentamientos entre grupos de cuidacoches, algunos de ellos con agresiones físicas, lo que incrementa la preocupación por la seguridad tanto de residentes como de visitantes.
En redes sociales comenzaron a circular imágenes y videos que muestran situaciones vinculadas a esta problemática en distintos puntos de la denominada “Ciudad Feliz”, especialmente en plena temporada de verano.







