Daniel Cabral Marques, historiador de la UNPSJB, comentó a ABC Radio por FM Records que “Hemos tenidos aniversarios agridulces con situaciones bastantes conflictivas, uno de los que me acuerdo fue el del 2001 cuando se cumplieron 100 años y con la visita de De la Rúa se inauguró el astillero y se vivía una situación complicada y traumática”.
En ese marco agregó que “La diferencia con ese momento es que ahora están surgiendo consecuencias previsibles de situaciones mal enfocadas y en estos últimos años están apareciendo unas tras otras, como los problemas en la ruta, la erosión del frente costero y ahora el deslizamiento del Cerro Hermitte. Todo son parte de un proceso de malas determinaciones y que se transforma en crítico por el alejamiento del YPF, los problemas de la actividad petrolera y otros motivos”.
El historiador detalló que “Estamos en un contexto muy complejo porque convergen decisiones del Gobierno nacional con el alejamiento de YPF, pero que se conectan con los problemas de la gestión provincial y local. Es un combo casi explosivo. Lo que veo con mucha preocupación es que no se percibe un horizonte, no se percibe un proyecto de ciudad de acá a 10 años y todo se va construyendo sobre la coyuntura y falta una visión estratégica”.
“Estamos atravesando un momento donde lo único que aparece son remediaciones, soluciones rápidas a problemas de difícil reparación, viviendo una especia de desesperación sobre la emergencia; pero con eso no alcanza, falta una mirada de proyecto de ciudad que atraviesa a la dirigencia y también al conjunto de la sociedad”, señaló Marques.
Indicó que “Diagnósticos tenemos muchos, pero no se transforman en basamento de políticas. Lo del Cerro Hermitte se conoce hace 50 años, pero nunca se concatenó con las políticas de viviendas. Lo mismo sucede con los problemas de agua. Tenemos tres acueductos y seguimos teniendo muy graves problemas de abastecimiento, pero nos faltan políticas que tomen esos problemas para el diseño de las decisiones”.
Para el historiador, “Estos temas trascienden los tiempos políticos de la coyuntura electoral porque la mayoría de los problemas son estructurales con décadas de proyección, por eso tenemos que pensar en soluciones de mediano y largo plazo”.
Finalmente, resaltó que “Veo cosas muy parecidas a los ’90, primero con la privatización de YPF y después con la caída del precio del barril de petróleo. Fue una década muy oscura para la ciudad y la Cuenca. En esos años el Estado Nacional también se retiraba y todo quedaba en manos del Estado local y provincial. Lo interesante de los ’90 fue que frente a la emergencia la gente comenzó a pensar los planes estratégicos y eso se disipó en el 2003 cuando se reactivó la actividad petrolera con esos proyectos quedando archivados Hoy pasa lo mismo y volvemos a tropezarnos con la misma piedra”.






