La sesión estuvo marcada por fuertes discusiones, denuncias cruzadas y escenas de alto voltaje político, en paralelo a movilizaciones en distintos puntos del país y a un paro general convocado por la Confederación General del Trabajo.
Cómo fue la votación
El oficialismo consiguió el respaldo de La Libertad Avanza, junto a bloques aliados como el PRO, la UCR, el MID, Innovación Federal, Producción y Trabajo, Independencia y monobloquistas. En contra votaron los diputados de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y otros espacios provinciales.
Durante la votación en particular, el oficialismo logró aprobar los 26 títulos y 218 artículos del proyecto, blindando puntos clave como los cambios en indemnizaciones, el Fondo de Asistencia Laboral, la limitación del derecho a huelga, la restricción de tutelas sindicales y la derogación de estatutos profesionales.
Uno de los cambios centrales fue la eliminación del artículo 44, que establecía una rebaja salarial para trabajadores que sufrieran accidentes o enfermedades fuera del ámbito laboral, lo que obliga a que el texto regrese al Senado para su revisión definitiva.
Un debate atravesado por escándalos
La sesión comenzó con polémica cuando el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, sometió a votación a mano alzada el plan de labor, lo que generó la reacción inmediata de legisladores opositores, que se acercaron al estrado para exigir que se rectificara el mecanismo.
Entre los momentos más tensos se destacó la intervención del jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, quien cuestionó el procedimiento y anticipó que, si el peronismo vuelve al poder, la norma será derogada.
También hubo cruces cuando el peronismo intentó suspender la sesión por una supuesta caída del quórum, situación que finalmente fue revertida por el oficialismo.
Argumentos a favor y en contra
El presidente de la Comisión de Trabajo, Lisandro Almirón, defendió la reforma al sostener que el actual marco regulatorio “expulsa a las personas de la formalidad” y remarcó que el 55 % de los trabajadores se encuentra en la informalidad.
Desde la oposición, el diputado de Unión por la Patria Sergio Palazzo advirtió que, de aprobarse la norma, habrá “una catarata de pedidos de inconstitucionalidad” y acusó al oficialismo de impulsar “un brutal retroceso histórico en los derechos de los trabajadores”.
El legislador de Encuentro Federal Miguel Ángel Pichetto cuestionó el sistema de convenios por empresa al considerarlo “un grave error”, mientras que el radical Lisandro Nieri sostuvo que la legislación actual es “vetusta” y que incrementa la litigiosidad.
Por su parte, Máximo Kirchner afirmó que la ley “va a fracasar” y que otorgará más poder a los empleadores sobre los trabajadores.
Desde el Frente de Izquierda, Myriam Bregman advirtió que la reforma perjudica especialmente a las mujeres trabajadoras, mientras que Juan Grabois consideró que el proyecto es “regresivo” y no contempla nuevas realidades como la inteligencia artificial o el teletrabajo.
Lo que viene
El oficialismo ya convocó a un plenario de comisiones en el Senado con el objetivo de emitir dictamen y llevar el proyecto al recinto antes de la Asamblea Legislativa en la que el presidente Javier Milei inaugurará el período de sesiones ordinarias.






