Tras el encuentro, Marcelo Pacheco, uno de los vecinos presentes, expresó su preocupación por la falta total de información oficial y el sentimiento de marginación que atraviesan quienes viven en el sector.
“Vinimos más que nada a visibilizar nuestra problemática, porque siempre se habla de otros barrios y nosotros quedamos al margen, marginados de todo. Vinimos a plantear nuestras dudas”, señaló.
Según explicó, el principal planteo realizado a los concejales fue qué va a pasar con las viviendas y si el sector será considerado zona habitable o no, luego de los estudios técnicos que, según trascendidos oficiales, ya estarían realizados.
“Dicen que el Municipio ya tiene los estudios, pero nadie comunica nada. A nosotros no nos informaron, y los concejales tampoco tienen acceso a ese estudio. Salió una gacetilla municipal donde se habla del informe, pero nadie lo tiene en concreto”, sostuvo.
Marcelo remarcó que la reunión no arrojó respuestas concretas, ya que los ediles tampoco cuentan con información técnica oficial. “Ellos no tienen respuestas, y así como no las tienen ellos, tampoco las tenemos nosotros”, agregó.
Evacuaciones parciales y peligro inminente
En cuanto a la situación actual del barrio, el vecino describió un escenario de alto riesgo, con viviendas afectadas y evacuaciones parciales.
“Hay una casa amarilla que se está derrumbando sola. Eso está a la vista, cualquiera lo puede ver. Esa situación complica a los vecinos de al lado. Algunos evacuaron, otros siguen viviendo ahí, con un peligro terrible”, explicó.
En su caso particular, relató que sus hijos debieron dejar la vivienda, mientras que él y su esposa permanecen en la casa pese al riesgo inminente de derrumbe. “Es un peligro real”, enfatizó.
Los vecinos indicaron que desde el 9 de enero solicitaron formalmente una reunión con el intendente y con otras autoridades municipales, pero hasta el momento no obtuvieron ninguna respuesta.
“Nos reunimos con geólogos, con funcionarios, pero de ahí no salió nada concreto para nosotros. Seguimos esperando”, concluyó Marcelo.
La situación del barrio Paso Nuevo continúa marcada por la incertidumbre, mientras los vecinos reclaman información clara, estudios técnicos accesibles y definiciones urgentes para garantizar la seguridad de quienes aún permanecen en el lugar.







