«¿Sabés qué, Caro? Tenemos un problema. Mamá estaba muy mal… y recién me acaba de decir mi hermano que falleció. La Blanca.»
Así comienza el mensaje de una de las hijas de Blanca Nieves Aranda, compartido en la mañana de este domingo. Blanca falleció en su casa, en la ciudad de Sarmiento, tras una dura batalla contra un cáncer. En sus últimas horas, pidió ver a sus tres hijos reunidos. Pero uno de ellos estaba en el campo, en la zona de Cerro San Bernardo, sin señal de teléfono ni internet. Su única conexión con el mundo: la radio.
“El viernes, mi hermano se había ido al campo, con mi sobrino. Y mamá me dijo: ‘Quiero que se junten los tres hermanos’. Le respondí: ‘Mamá, el Dani se fue al campo’”.
Consciente de su estado, Blanca expresó ese último deseo. Pero la noticia de su fallecimiento no pudo llegar a su hijo, Daniel, porque el «Mensajero del Poblador Rural» de LU4 no se emite los fines de semana, según resoluciones internas adoptadas por la Gerencia de Emisoras de Radio Nacional. La medida dejó a cientos de familias rurales sin su única vía de información básica y urgente.
“Te iba a decir, Caro(locutora de LU4), si vos no me podés hacer el favor de poner un mensaje en el Mensajero para avisarle a mi hermano que venga”, rogó la mujer, entre el dolor y la impotencia.
Blanca conocía bien el rol de la radio en el campo. Durante el invierno de 2024, quedó atrapada en su campo bajo la nieve, y fue gracias al Mensajero que se coordinó un operativo con el Ejército Argentino para su traslado. También era habitual que, cuando viajaba desde Sarmiento al CABIN, pasara por LU4 a dejar algún dulce casero como agradecimiento. Blanca no era solo una oyente: era parte viva del aire de la radio.







