Letizia Vazquez, profesora de antropología, doctora en estudios urbanos de la UNPSJB y becaria del CONICET, señaló a ABC Radio por FM Records que “Lo que nosotros planteamos es que el transporte no puede ser únicamente el transporte motorizado masivo de personas, sino el vínculo con otras formas de moverse en la ciudad y cuáles pueden ser las estrategias que disminuyan el uso de autos particulares y pensando en relación a otros tipos de transporte no motorizados”.
“Un pliego de transporte tendría que derivarse de un plan de movilidad en una ciudad donde se contemple dónde esta concentrada la mayor parte de la población, para de esa manera pensarse más allá de dónde va a pasar el colectivo”, agregó.
La integrante del Grupo Geografía Acción y Territorio expresó que “Hay que ofrecer diversas estrategias para disminuir el uso del auto particular y generar algunos centros de intercambio modal que este contemplado impulsado desde el mismo pliego y que la gente quiera utilizarlo para que la gente quiera usarlo como en el caso del boleto combinado que tenga menor precio el segundo boleto o el estacionamiento”.
Análisis y propuestas
Vazquez sostuvo que “Primero tenemos debemos analizar el transporte desde la perspectiva de cómo se expandió la ciudad y por dónde la recorren las líneas de colectivo, contemplando donde se superponen. La Idea es superponer esas capas de información y ver como se superponen”.
La especialista resaltó que “Vimos que las líneas de colectivo no están contemplando la expansión de la ciudad en los últimos 10 años, básicamente en la Zona Norte; por un pliego debe contemplar la nueva mancha urbana y por donde pasan los colectivos. Después se debe considerar un diseño donde los colectivos que van a los barrios más alejados confluyan en un punto para evitar que se superpongan en las calles más transitadas de la ciudad”.
“No hay que pensar solamente en un aspecto monetario, sino también el acceso al transporte de la mayor cantidad de población y además ver que sólo hace falta cambiar un recorrido para solucionar varios problemas”, remarcó.
Luego dijo que “Desde el grupo planteamos tratar de buscar que le pasa a la gente y lo ideal sería hacer una encuesta vive el transporte público, pero no lo tenemos; aunque podemos relevar lo que se comentó en la audiencia pública y ver de qué manera se pueden resolver esas problemáticas puntuales porque muchas soluciones surgieron de ese ámbito”.
En referencia al sector político expresó que “Estamos en un momento en el que los apuros y los tiempos de la política impiden ver que se pueden hacer pequeños cambios que tengas efectos positivos a largo plazo en la forma de movilidad y en el acceso de la ciudadanía al transporte”.
“Hay un documento del 2015 financiado por el CFI que trabajaba el tema de la movilidad y por eso debemos recuperar algunos insumos para volcarlos en un documento de transporte mejorado. Todo esto lo estamos con el Grupo de Geografía Acción y Territorio para tratar de confluir con los representantes de la ciudad en un análisis para aportar un mejor transporte”, remarcó.
El desfinanciamiento de la Ciencia
Letizia Vazquez se refirió a la situación de crisis actual el ámbito de la ciencia y la investigación asegurando que “La semana pasada tuvimos una manifestación para expresar la situación de emergencia en la que se encuentra el CONICET por la desinversión que cayó a niveles históricos con apenas el 0,15% del PBI en el 2025, que fue el nivel más bajo en 50 años. Esto se traduce en un montón de situaciones que estamos atravesando como científicos porque nuestros salarios no se están actualizado y además hay muchos compañeros que concursaron cargos y no están siendo efectivizados; tampoco se ha llamado a nuevas convocatorias para científicos”.
Desde su óptica, “Esto genera un panorama de incertidumbre para los que elegimos la investigación científica y denunciamos que hay una fuga de cerebros que se va a otros países porque los ingresos económicos no alcanzan para cubrir una canasta básica”.
En función del avance del Gobierno nacional señaló que “Todo esto tiene que ver con varias cuestiones como la campaña de deslegitimación científica y la construcción de una imagen muy negativa agarrando títulos de investigaciones y sin entender las metáforas, todo para ponernos en el lugar de que nuestro trabajo es un curro y llegando a ataques contra investigadoras que se produjeron en Buenos Aires”.
“Esto se da en un marco donde toda la sociedad esta en crisis porque la gente no llega a fin de mes, los niveles de laburo informal son alarmantes o los casos como el desfinanciamiento en el Garrahan y también de cuánto le llega a la sociedad la divulgación de lo que hacemos los científicos”, agregó.
Pr último, Vazquez explicitó que “Se esta estudiando porque empieza a aparecer de nuevo el ataque a la ciencia y creo que tiene que ver con un contexto donde la situación económica potencia estos discursos, es una disputa política e ideológica que tenemos que dar para defendernos de la batalla cultural para mostrar que nuestro trabajo es la base de una sociedad más justa, aunque el problema es cuando muchos sectores no están adhiriendo al concepto de una sociedad más justa. Ahí estamos tratando de entender estos nuevos sentidos comunes donde tenemos que defender lo que creíamos que era obvio, pero ese también es nuestro desafío como intelectuales”.







