– El Gobierno argentino oficializó este viernes una medida denominada «plan de reparación histórica de los ahorros de los argentinos» con el objetivo de que la población puedan utilizar sus capitales no declarados sin temor a que el fisco indague en sus orígenes.
«Dispónese la simplificación y desregulación de todos los trámites involucrados en la inversión y en la adquisición de bienes», señala el decreto 353 publicado este viernes en el Boletín Oficial.
Esta norma, junto con otros disposiciones, avanzan en una simplificación y desregulación del sistema tributario y administrativo para incentivar la recuperación económica, el crédito, la producción y el empleo.
El Ejecutivo reglamentó la simplificación tributaria por medio de la derogación de diferentes regímenes de información, herramientas por las que los comercios y profesionales debían remitir al fisco información sobre sus operaciones.
Fueron eliminados los regímenes que dan cuentan de las compras con tarjeta de débito, crédito y billeteras virtuales para consumos personales; los de compraventa de propiedades, de vehículos usados, de compra de expensas, y de consumos relevantes de servicios públicos.
Al mismo tiempo, el Gobierno elevó los umbrales de otros regímenes de información por los que se deben dar explicaciones.
Las entidades bancarias dejarán de informar por transferencias menores de a 50 millones de pesos (43.000 dólares al cambio oficial) en el caso de las personas, y de 30 millones de pesos (25.751 dólares) en el de las empresas, cuando hasta ahora el límite era de un millón de pesos (858 dólares).
Las extracciones y las compras en efectivo no serán fiscalizadas por debajo de los 10 millones de pesos (8.500 dólares), como tampoco los plazos fijos por debajo de los 100 millones de pesos para las personas y 30 millones para las compañías.
En una segunda fase, el Gobierno impulsará un proyecto de ley que conlleva una modificación de la Ley Penal Tributaria y la Ley de Procedimiento Tributario «para blindar a los ahorristas argentinos de aquí al futuro, frente a otras administraciones», según explicó en la víspera el portavoz presidencial, Manuel Adorni.
La informalidad en la economía argentina, que el Gobierno asegura puede combatir con estas iniciativas, se debe a dos razones: el exceso de impuestos y el exceso de controles y regulaciones, planteó también el jueves el ministro de Economía, Luis Caputo.
«Esta situación provoca una menor recaudación, y así comienza el financiamiento con deuda y emisión», refirió Caputo, que dio detalles del nuevo régimen junto con el director ejecutivo de Arca, Juan Pazo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausilli.
En su decisión de no controlar los consumos personales o los incrementos patrimoniales, el Ejecutivo aspira a que el acceso al crédito estimule también la utilización de los ahorros atesorados no declarados. (Sputnik)







