El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) denunció el uso de fuerza indiscriminado de las Fuerzas de Seguridad en las habituales protestas de jubilados que tienen lugar cada miércoles frente al Congreso argentino, y que en la víspera terminó con la detención de dos fotógrafos.
«Reprimen y detienen a la prensa porque no quieren que estemos para mostrar», aseguró Sipreba este jueves tras informar que en las últimas horas fueron liberados los reporteros Tomás Cuesta y Javier Iglesias.
Varios medios de comunicación denunciaron la represión desmedida de la manifestación por parte de Prefectura Naval, Gendarmería, Policía Aeroportuaria y la Policía Federal.
El canal de televisión La Nación+ informó que uno de sus periodistas, Pablo Corso, fue herido con una bala de goma, mientras que un segundo, Diego Pérez Mendoza, recibió gas pimienta en el rostro.
El canal IP Noticias también refirió que su equipo de trabajo había sido agredido durante la cobertura de la movilización, al igual que el medio digital La Izquierda Diario.
Más de 70 heridos y cuatro detenidos dejó como balance la manifestación de la víspera, que reúne a cientos de jubilados en las inmediaciones del parlamento para protestar contra el recorte en sus pensiones.
La concentración, que contó con la participación de agrupaciones y partidos de izquierda y de asambleas barriales autoconvocadas, fue rodeada en un momento por los agentes policiales, lo que provocó una estampida y llevó de nuevo a la represión de los asistentes con golpes y gases lacrimógenos.
El Centro de Profesionales por los Derechos Humanos y la Posta de Salud y Cuidados, presentes en cada marcha, señalaron que las fuerzas de seguridad se dedicaron a acorralar y a reprimir a los manifestantes, y que algunos tuvieron que ser atendidos por traumatismo en brazos, rodillas y cabeza, al punto de que tres personas fueron derivadas a distintos hospitales.
Las Fuerzas de Seguridad también intentaron amedrentar a algunas personas con persecuciones y con camiones hidrantes aun cuando estaban sobre la acera, sin violentar el protocolo antipiquetes del Ministerio de Seguridad que impide los cortes de la vía pública, de acuerdo a estos organismos.
«La represión sobre la prensa es deliberada y dirigida: no quieren que estemos», aseguró Sipreba.
Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, sostuvo que la marcha no fue pacífica y que los manifestantes intentaron «generar violencia».
«Vamos a actuar como debe hacerlo cualquier Estado que protege a su gente de quienes quieren romper la paz social que los argentinos estamos construyendo día a día», destacó la funcionaria.
La jubilación mínima en la actualidad asciende a 296.396 pesos (255 dólares al cambio oficial), a la que se añade un bono de 70.000 pesos (60 dólares) que no se actualiza desde la anterior gestión.
Un adulto en Argentina necesitó en abril 359.244 pesos (312 dólares) por mes para no caer por debajo del umbral de la pobreza.
La represión de las movilizaciones de los jubilados cada miércoles, que son apoyados por distintos sectores cada semana, han pasado a ser recurrentes desde hace meses.
Argentina retrocedió este año 21 posiciones y se ubicó en el puesto 87 de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa que elabora la ONG Reporteros Sin Fronteras. (Sputnik)







