Con profunda angustia y conmoción, un padre decidió hacer pública la situación que involucra a su hija menor de edad, quien habría sido víctima de un hecho de abuso dentro de una escuela de Comodoro Rivadavia. La denuncia fue radicada en la Comisaría de la Mujer, y desde entonces la comunidad educativa permanece en estado de alerta.
«Con mi esposa tomamos la decisión de contarle esto a los demás padres, con respeto y mucho cuidado», expresó el hombre, quien autorizó la difusión de sus palabras. El mensaje fue compartido inicialmente en un grupo de WhatsApp de padres del ciclo anterior, donde relató el hallazgo de un dibujo inquietante en la casa familiar, que derivó en una charla con la menor y luego en una denuncia formal ante las autoridades.
Según su testimonio, el dibujo mostraba una escena en un baño escolar que involucraba a un adulto masculino y a una niña. «Mi esposa encontró el dibujo debajo de la alfombra, antes de las 20 horas del domingo. Le preguntamos a nuestra hija dónde había ocurrido eso, y ella nos dijo que fue en la escuela», detalló el padre.
A partir de esa declaración, la familia se dirigió a la Comisaría de la Mujer para radicar la denuncia y, por indicación policial, luego acudieron al hospital para una revisión médica. Sin embargo, según manifestó el padre, la menor aún no fue revisada por personal médico ni recibió atención psicológica.
«No queremos generar violencia ni malversar el espacio de la escuela», aclaró. «Solo queremos que se investigue, que se haga justicia, que esto no quede silenciado como si no hubiera pasado nada».
El hombre también relató que mantuvieron una reunión con directivos de la institución, quienes confirmaron que entregaron grabaciones de cámaras de seguridad y otros elementos requeridos por la División de Investigaciones. También agradeció el acompañamiento de padres y madres que se acercaron al lugar.
«La vida de mi hija cambió para siempre. Me duele en el alma. Y aunque se haga justicia, lo que le pasó no se borra», expresó .
La comunidad escolar planteó su preocupación por la seguridad de sus hijos. Entre los pedidos surgidos durante el encuentro con la dirección, se mencionó la posibilidad de ofrecer educación virtual temporal o el desplazamiento preventivo del personal masculino mientras avanza la investigación. Según indicaron, algunos de esos trabajadores también cumplen funciones en otras instituciones educativas.
Mientras tanto, la familia de la menor decidió que la niña no regresará a esa escuela. «Hasta que no se esclarezca el hecho, y probablemente tampoco después. No queremos que siga yendo al lugar donde vivió tanto horror», concluyó el padre.







