La División Sustracción de Automotores y la Planta Verificadora de Comodoro Rivadavia llevaron a cabo un importante operativo este lunes 1 de abril, que culminó con tres allanamientos simultáneos y el secuestro de siete vehículos implicados en maniobras delictivas vinculadas al robo, adulteración y posterior venta ilegal de automóviles.
El procedimiento se dio en el marco de una investigación judicial iniciada hace cuatro meses, bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal y con intervención del fiscal Alan Larrue. La causa se originó tras la detección de tres vehículos con documentación apócrifa, conocidos en el ámbito delictivo como “vehículos gemelos o mellizos”, los cuales circulaban por la ciudad de Comodoro con apariencia de legalidad. Los automóviles identificados fueron un Peugeot 208 (AF-466-DN), un Volkswagen Fox (AC-246-XC) y un Ford Ka (AE-436-XH).
Uno de estos rodados fue hallado en poder de Franco Bonelli, uno de los imputados. Los otros dos habían sido comprados por particulares, quienes entregaron sus vehículos legales —un Renault Clio y una Grand Cherokee— en parte de pago, sin saber que estaban siendo estafados. Al ser secuestrados por la Planta Verificadora, los damnificados radicaron las denuncias penales.
Modus operandi y estructura de la organización
La investigación permitió establecer que la organización criminal estaba integrada por tres personas mayores de edad: Mauro Bonelli, Franco Bonelli y Luciano Bonelli, todos con residencia actual en Comodoro Rivadavia, aunque oriundos del conurbano bonaerense, de donde provenían los vehículos robados. Los rodados eran ingresados a la ciudad, acondicionados y vendidos con papeles falsificados.
Las tareas de inteligencia revelaron que en una casa quinta ubicada en el kilómetro 17 de la Ruta Nacional Nº 3 funcionaba un taller mecánico clandestino, utilizado para modificar y ocultar los automóviles adulterados.
Los vehículos eran ofrecidos a través de redes sociales y otras plataformas, captando compradores con precios por debajo del valor de mercado. La banda recibía a cambio automóviles legales y dinero en efectivo.
Allanamientos y elementos secuestrados
Con los elementos reunidos, el fiscal Larrue solicitó al juez penal de turno las órdenes de allanamiento para tres domicilios:
• Calle Código 830, Barrio Moure (residencias de Mauro y Franco Bonelli)
• Ruta Nacional Nº 3, kilómetro 17 (residencia de Luciano Bonelli y taller clandestino)
Durante el operativo se logró el secuestro de:
• Renault Clio (KUG-801) y Grand Cherokee (FEE-436), obtenidos mediante estafa.
• Motocicleta BMW R-1200 (878-JRB) con número de motor y cuadro adulterados, valuada en 20 mil dólares.
• Toyota Hilux SW4 4×4 (NTB-644) con presuntas adulteraciones en motor y chasis.
• Cinco cédulas de identificación vehicular adulteradas
• Un título del automotor falso, formularios de verificación, formularios 08 de transferencia, chapas patentes apócrifas con sistemas de seguridad simulados.
• 50 cartuchos calibre 32 largo, una notebook, dos teléfonos celulares y diversa documentación de interés para la causa.
Los tres imputados quedaron en libertad, supeditados a la causa, y fueron acusados por diversos delitos contemplados en el Código Penal Argentino: adulteración de documentación pública, estafa, falsificación y encubrimiento agravado, entre otros.
El informe oficial fue firmado por el Comisario Sergio Salamin, jefe del área de Sustracción de Automotores y Plantas Verificadoras. La causa continúa en etapa investigativa bajo la dirección del Ministerio Público Fiscal.







