En medio de un clima de creciente tensión en el sistema de salud pública de Chubut, los profesionales del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia resolvieron avanzar con una medida de fuerza por 72 horas «ante la falta de respuestas del gobierno provincial». La decisión fue adoptada este lunes en una asamblea realizada por médicos de distintas especialidades, en la que se expuso el cansancio por casi un año de reclamos sin solución.
El doctor Juan Agustín Tejerina, representante de los profesionales médicos y referente de Agremedech, confirmó que la medida será formalizada este martes con la presentación de una nota ante el Ministerio de Trabajo. “La decisión fue mayoritaria. Estamos cansados de los diálogos vacíos y de que pateen los temas para adelante”, afirmó.
Tejerina advirtió que el paro se implementaría la próxima semana y que la medida podría tener alcance provincial, ya que hospitales de otras ciudades como Madryn, Esquel, Rawson y Trelew también están desarrollando sus propias asambleas, con una postura similar.
“Desde mayo del año pasado no se discute nuestro salario, y cuando hubo paro en diciembre, tampoco nos convocaron seriamente. Solo hubo encuentros informales, palabras de acompañamiento, pero ninguna solución concreta”, denunció el profesional.
Uno de los ejes centrales del reclamo es la crítica situación salarial que atraviesan los médicos del sistema público. “Un médico en el primer nivel de atención apenas cubre la canasta básica. La hora de guardia hoy vale lo mismo que una gaseosa”, subrayó Tejerina, y señaló que el sueldo básico ronda los 290.000 pesos, una cifra que considera “insostenible”.
El reclamo también se da en simultáneo con el anuncio de nuevas incorporaciones tecnológicas en el sistema de salud, como el resonador y las cabinas de telemedicina. Si bien los profesionales celebran la llegada de estos equipos, advierten que sin recurso humano capacitado no podrán ser utilizados. “Esto es parte de una política de vaciamiento de la salud pública. Sin médicos, la tecnología no sirve”, enfatizó.
Tejerina cerró el diálogo con un mensaje claro: “Es lamentable llegar a este punto, pero no nos dejan otra salida. Nosotros apostamos al diálogo, pero ya no alcanza. La responsabilidad de esta situación es del gobierno provincial, que no invierte como debería en salud”.
La próxima semana podría marcar un nuevo capítulo de conflicto en la salud pública de Chubut, con una paralización de actividades que dejará al descubierto una crisis que, lejos de resolverse, parece profundizarse.







