La costanera de Comodoro Rivadavia perdió a su mascota más entrañable. Tonina, el perro que durante años acompañó a vecinos, pescadores y caminantes, falleció dejando un vacío en los nadadores y frecuentadores de la costanera. Su presencia era parte del paisaje, y su partida generó una gran conmoción entre quienes la conocieron y compartieron momentos con ella.
Un símbolo de la costanera
Los testimonios de quienes la querían reflejan lo que significó su compañía. “Qué animalito más compañero, desde amaneceres hasta momentos inolvidables. Podríamos pasar horas en silencio y él, fiel a su estilo, se quedaba al lado”, recuerda una persona que solía verla en la costanera.
Tonina fue más que un perro callejera. Se convirtió en un emblema de la ciudad, una presencia constante que con su tranquilidad y lealtad supo ganarse el cariño de todos. “Seguramente quedará en cada ola, cada piedra, cada nube que pase por la costanera”, expresaron quienes la despidieron con tristeza.
La soledad de la cuarentena y el cariño incondicional
Durante la cuarentena, Tonina sintió la ausencia de la gente que la acompañaba a diario. “La maldita cuarentena la hizo sentirse más sola”, escribió alguien que no dudó en romper el aislamiento para ir a verla. “Las veces que no respeté esa estupidez fue para bajar al centro y visitarla”, confesó Franco Olmos en sus redes.
Su partida deja un vacío , pero su memoria vivirá en cada rincón de la costanera. “Nos vemos Tonina, gracias por tu compañía”, fue el mensaje con el que muchos lo despidieron.







