En abril del año pasado, Pablo Barrios, de 27 años, dejó un escrito de despedida en su departamento y tres días después, su cuerpo fue hallado flotando en el río. La hipótesis inicial de suicidio se desvaneció ya que se descubrió que el cuerpo estaba atado y tenía golpes.
Ana Paladea, expareja de Pablo, dijo: «Los policías de la DDI de Quilmes me dijeron que Pablo se había suicidado porque encontraron una carta donde decía que la vida no tenía sentido. Pero algo no cerraba».
«Me preguntaron si Pablo sabía hacer nudos. Actuaban como si les faltara algo», sumó Ana. «Conociéndolo, sabía que era imposible que se hubiera suicidado. Les pedí que me dijeran la verdad, y ahí me respondieron que no les cerraba lo que pasó porque Pablo tenía un golpe en la cabeza y estaba atado.»
El 11 de abril de 2023, cerca de las 23.30, Pablo salió de su departamento en Claypole y tomó tres colectivos hasta la ribera de Quilmes. La última imagen de Pablo con vida lo muestra en los alrededores del Club Pejerrey, con una mochila y la capucha de su campera puesta. Su rastro se pierde hasta que su cuerpo aparece flotando en la Costanera.
En la carta que dejó en su departamento, Pablo se despedía de su mejor amigo, expresando que no encontraba sentido a la vida y dejando instrucciones para retirar dinero para solventar gastos compartidos. «Aunque no fue sometida a pericias, reconozco la letra. Es él», asegura Ana.
La causa, a cargo de la fiscal Karina Gallo en la UFI N°2 de Quilmes, no presenta avances. No hay detenidos ni un móvil claro. «No nos dan respuesta. O sí, nos dicen que no saben qué pasó», lamenta Ana. La última acción relevante fue una citación a los padres de Pablo para preguntarles cómo era él.
Ana destaca que la investigación carece de actuaciones esenciales, como la pericia del rastro genético debajo de las uñas de Pablo. También menciona que dos sospechosos fueron filmados en la costanera con un carrito transportando un bulto, atado con una soga similar a la que tenía Pablo. «Ellos dijeron que estaban pescando, pero en los videos no se los ve con ningún elemento de pesca.»
Además, señala que las cámaras que podrían haber sumado indicios fueron borradas. «La DDI dijo que desde el centro de monitoreo municipal les comentaron que ya no estaban. Según dijeron, la Comisaría 1era de Quilmes borró los archivos porque eran muy pesados.»
La investigación sin avances deja a la familia de Pablo sin respuestas ni paz. «Él tenía una vida muy tranquila. Iba a trabajar, jugaba a la pelota con sus amigos, cumplía un servicio de scout los fines de semana. Por eso no entendemos lo que pasó.»







