La fiscalía argentina solicitó penas de hasta cinco años de cárcel para los cuatro exoficiales de la Armada Argentina (ARA) enjuiciados por el hundimiento del submarino San Juan –con 44 tripulantes a bordo– en noviembre de 2017, informaron este martes fuentes judiciales a la Agencia Sputnik.
«La fiscalía pidió condenas de hasta 5 años de prisión para ex jefes de la Armada por el submarino San Juan», confirmaron a esta agencia las referidas fuentes.
Durante una nueva audiencia del juicio que tramita en la provincia de Santa Cruz (sur), la fiscalía sostuvo ante el Tribunal Oral Federal de Río Gallegos que los acusados conocían las deficiencias operativas del navío y que no obstante, permitieron que continuara en servicio.
«El hecho hubiera podido evitarse», expresaron los representantes del Ministerio Público Fiscal durante su alegato de cierre.
Los fiscales solicitaron penas de 5 años para el contralmirante retirado Luis Enrique López Mazzeo –excomandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada, el máximo cargo operativo en la Armada– y para el excapitán de navío destituido Claudio Villamide, quien conducía la Fuerza de Submarinos.
Tras 29 jornadas de juicio, la fiscalía también requirió cuatro años de prisión para el capitán de navío retirado Héctor Alonso y tres años de reclusión para el capitán de fragata retirado Hugo Miguel Correa.
Todos ellos están acusados de los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, omisión de deberes del oficio y estrago culposo agravado por el resultado de muerte.
Según la acusación, el ARA San Juan acumulaba antecedentes técnicos que debían haber motivado mayores controles y medidas preventivas.
«El resultado era predecible», planteó la acusación.
La fiscalía sostuvo que los imputados contaban con información suficiente para advertir los riesgos asociados a la navegación del submarino, en sintonía con su posición en el juicio, durante el cual buscó demostrar que el naufragio del ARA San Juan no respondió a un hecho inesperado, sino a una sucesión de decisiones y omisiones dentro de la cadena de mando naval.
El San Juan era uno de los tres submarinos que poseía la Armada argentina.
En su último contacto con tierra, a las 8.52 hora local (11.52 GMT) del 15 de noviembre de 2017, el buque informó que había ingresado agua de mar por el sistema de ventilación, lo que provocó un principio de incendio.
Dos horas después, a las 10.51 hora local (13.51 GMT), se registró una explosión a 48,28 kilómetros de la última posición del navío, en coincidencia con el recorrido que cursaba desde la ciudad austral de Ushuaia, en la provincia de Tierra del Fuego (este) hasta Mar del Plata, una ciudad balnearia de la jurisdicción de Buenos Aires (este) donde el navío tenía su atracadero habitual.
A un año de su desaparición, el buque estadounidense Ocean Infinity halló la embarcación argentina a 907 metros de profundidad frente al Golfo San Jorge, en el Mar Argentino. (Sputnik)







