El presidente Javier Milei encabezó el acto por el Día de la Bandera en Rosario, en el que nuevamente intentó apropiarse de Belgrano, cuyo doctrinario politico y económico es diametralmente diferente al suyo.
Milei tuvo gestos de repudio y apoyo ensayado. La vicepresidenta Victoria Villarroel, desplazada por el gobierno, igual estuvo en Rosario y destrozó a Adorni, que dejó de ser el vocero y fue reemplazado por el diputado nacional Adrián Ravier, al que antes el presidente trataba de idiota y lento.
Mientras dice que homenajea a la bandera , a la que no siente (según sus propias declaraciones), Milei regaló la hidrovía Paraná-Paraguay.
Todo esto y más en el informe diario del periodista Saúl Gherscovici:






