Según explicaron desde el sector portuario, el fuerte movimiento del mar arrancó adoquines de la calle interna del muelle y provocó roturas en distintas áreas operativas.
“Siempre cuando hay marejadas algo se deteriora, pero esta vez la magnitud fue mucho mayor”, señalaron.
Daños en el muelle y estructuras
Entre los principales inconvenientes detectados, se informó que uno de los barcos arrancó una de las bitas de amarre que sostienen las embarcaciones.
Además, varias defensas del muelle resultaron destruidas por el impacto constante de las embarcaciones y la fuerza de la marea.
También se vio afectado un tablero eléctrico ubicado en el extremo del muelle de ultramar. El agua ingresó tras desprenderse la protección externa y provocó que el sistema se quemara.
El mar arrancó un portón completo
Otro de los daños más llamativos ocurrió en la escollera, donde el agua levantó y arrastró una de las hojas metálicas del portón de acceso, pese a que se encontraba cerrado con candado.
A esto se sumó la destrucción de tapas de cañerías utilizadas para abastecer de combustible y agua a los barcos.
Actualmente se realizan evaluaciones técnicas para determinar el alcance total de los daños y avanzar con las reparaciones.







