De acuerdo a la investigación judicial, el detenido formaba parte de una organización criminal dedicada al transporte, almacenamiento y distribución ilegal de cocaína en distintas provincias del país.
Según se estableció en el expediente, la droga era trasladada desde localidades de Jujuy y Salta hacia Córdoba y Buenos Aires, mientras que el acusado habría sido uno de los responsables de ingresar los estupefacientes al territorio argentino desde Bolivia, utilizando pasos fronterizos ilegales ubicados en el norte del país para evitar controles migratorios y aduaneros.
La pesquisa también determinó que los pagos por la droga se realizaban en la ciudad de San Salvador de Jujuy, lo que formaba parte del circuito financiero de la organización.
Para concretar el traslado, una comisión policial integrada por personal de la Dirección General de Cooperación Internacional de la PFA, perteneciente a la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones, viajó desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza “Ministro Pistarini” hacia Bolivia con el objetivo de asumir la custodia del imputado.
El detenido fue trasladado a la Argentina en un vuelo de la empresa Boliviana de Aviación, que arribó a Ezeiza, donde quedó alojado en la Alcaidía Anexo Cavia de la Policía Federal Argentina.
Posteriormente, el extraditado fue trasladado en otro vuelo de Aerolíneas Argentinas hacia la ciudad de Córdoba, donde fue recibido por efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y Gendarmería Nacional Argentina, quedando finalmente a disposición del magistrado interviniente.