En su carácter de secretario general de la CGT Saúl Ubaldini, el diputado provincial Gustavo Fita expresó su rechazo absoluto a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y, en particular, a la derogación de la Ley N.º 14.546 – Estatuto del Viajante de Comercio, advirtiendo además sobre el grave impacto que esta política tendrá sobre el entramado productivo regional y las PyMES.
Fita, que proviene del Sindicato de Viajantes, recordó que esa parte de la lucha en contra de la reforma laboral es “un compromiso personal. Además, como dirigente sindical no puedo callar frente a este intento de borrar de un plumazo el Estatuto del Viajante. Esta ley no es un papel viejo ni una reliquia: es la norma que garantiza estabilidad laboral y reconoce el desgaste físico y psíquico de más de 50.000 trabajadoras y trabajadores en todo el país. Cualquier intento de derogación o vaciamiento de la Ley 14.546 constituye una verdadera declaración de guerra contra la seguridad jurídica del trabajador.”, enfatizó.
El diputado provincial mantuvo, junto con representantes de otros gremios afectados por la reforma laboral, distintas reuniones en el Senado de la Nación donde, tanto a legisladores comprometidos con el rechazo como otros a favor de la aprobación, expresaron las razones de la resistencia sindical al proyecto. Fita aclaró que nadie desconoce los cambios tecnológicos ni las transformaciones del mundo del trabajo, pero fue categórico al marcar el límite: “Coincido en que la realidad cambió y que la tecnología exige actualizaciones, pero actualizar no es destruir. Nuestra postura es clara: exigimos un ámbito de negociación real para modernizar la norma sin quitarle el plato de comida a la familia viajante”, sentenció.
Un golpe directo a las PyMES y al mercado interno
El dirigente también alertó sobre las consecuencias económicas de la reforma y dijo que la misma “no solo castiga al laburante: hiere de muerte a las PyMES, que son las verdaderas generadoras de empleo genuino en Chubut y en toda la Argentina. Al destruir el mercado interno y fomentar la competencia desleal de las grandes corporaciones, empujan al cierre a quienes todos los días apuestan por el país.” Y agregó: “Las PyMES necesitan incentivos para crecer, no una reforma que precarice a sus clientes —los trabajadores— y las deje indefensas frente a los monopolios.”
Responsabilidades políticas claras
Fita fue especialmente duro al referirse al rol de los representantes legislativos: “Llegó la hora de la verdad para los representantes de Chubut. Quienes voten a favor de este avasallamiento o sean funcionales al despojo de derechos, serán responsables directos del desamparo de la familia trabajadora y del cierre de nuestras pequeñas empresas locales. “No se puede ser neutral: o se defiende al pueblo trabajador y al comerciante local que sostiene la provincia, o se es cómplice del saqueo de nuestras conquistas históricas.”
Finalmente, el dirigente cerró con una definición política contundente: “desde el pensamiento que nos guía, la Justicia Social no se negocia. Si persisten en este camino de entrega, la respuesta será la unidad absoluta en la calle. No vamos a permitir que los facilitadores del ajuste destruyan lo que generaciones de trabajadores y emprendedores nacionales construyeron con sacrificio”, remarcó.







