En la antesala de un cierre de año marcado por definiciones políticas y debates legislativos sensibles, el presidente Javier Milei convocó a su Gabinete a un encuentro informal en la Quinta de Olivos con un doble objetivo: hacer un balance del 2025 y comenzar a ordenar la hoja de ruta de cara al 2026. La reunión, prevista para este lunes por la noche, tendrá como excusa un asado, pero funcionará como una instancia clave de coordinación interna y señal política hacia adentro y afuera del Gobierno.
La convocatoria incluye a ministros y secretarios del gabinete nacional, a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. También participarán figuras centrales de la mesa política de La Libertad Avanza, como el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la senadora Patricia Bullrich, una de las principales articuladoras del oficialismo en el Congreso.
La residencia presidencial volverá así a ser escenario de una foto de unidad libertaria, en línea con el encuentro realizado a fines de 2024, cuando Milei cerró su primer año de gestión con una cena distendida junto a sus funcionarios.
Aquella imagen, difundida por el economista liberal en redes sociales con un mensaje optimista, buscó transmitir cohesión interna y confianza en el rumbo elegido. Esta vez, el contexto es distinto: el Gobierno llega con un año de gestión más consolidado, pero también con desafíos políticos más complejos.
El encuentro de Olivos se produce tras una serie de cambios en el gabinete, producto de la reconfiguración política posterior a las elecciones. Entre las caras nuevas se destacan Diego Santilli en el Ministerio del Interior, Alejandra Monteoliva en Seguridad y Carlos Presti en Defensa, incorporaciones que el jefe de Estado considera claves para la denominada “segunda etapa” de su administración.
Más allá del tono informal del asado, el trasfondo es claramente político. El Gobierno atraviesa días decisivos en el Congreso, donde el próximo 26 de diciembre el Senado debatirá el Presupuesto 2026 en el marco de las sesiones extraordinarias.
La iniciativa, que ya obtuvo media sanción en Diputados con modificaciones relevantes, sigue generando tensiones con aliados y oposición, en especial por los capítulos vinculados al financiamiento universitario y la emergencia en discapacidad.
En ese contexto, la mesa política libertaria mantiene contactos permanentes para asegurar los votos necesarios en la Cámara alta. La estrategia parlamentaria y el escenario del Senado serán uno de los temas centrales de conversación durante el encuentro en Olivos.
También se analizará el futuro de la llamada Ley de Inocencia Fiscal, otro de los proyectos que el oficialismo busca convertir en ley antes de fin de año, con el argumento de simplificar el régimen penal tributario y dar previsibilidad a los contribuyentes.
Desde el entorno presidencial anticiparon a TN que Milei aprovechará el brindis para destacar los indicadores económicos que el Gobierno considera positivos, como la consolidación del superávit fiscal y la desaceleración inflacionaria, y para plantear el 2026 como un año clave para profundizar reformas estructurales. La idea de una “nueva fase” del gobierno libertario, con mayor énfasis en cambios de fondo, vuelve a aparecer como eje del discurso presidencial.







