La comunidad educativa de la Escuela 745 atraviesa horas de tensión e incertidumbre tras una amenaza realizada a través de Instagram, que generó preocupación entre padres, alumnos y docentes. Sin embargo, lejos de aportar tranquilidad o brindar información oficial, la directora del establecimiento, Isabel Aparicio, optó por el silencio.
Este jueves por la mañana, periodistas de casi todos los medios locales se acercaron a la institución en busca de la palabra de la autoridad máxima de la escuela, en un intento por esclarecer qué medidas se están tomando frente al temor que generó el mensaje intimidante.
Durante más de una hora, la directora se negó a atender a la prensa, ignoró los reiterados llamados a la puerta y no permitió que ninguna otra autoridad escolar hablara en su lugar. Finalmente, ante la insistencia, apareció brevemente y se limitó a decir: “No voy a hablar porque tengo que hacer un informe”.
La actitud fue considerada como una falta de respeto a la comunidad. “Ni a un gobernador esperamos tanto. Mientras tanto, padres y alumnos están asustados”, expresó una de las periodistas presentes, visiblemente indignada por la falta de respuesta.
La amenaza a través de redes sociales generó temor real en las familias, que exigen medidas de prevención y seguridad dentro del colegio. En este contexto, el hermetismo de la dirección no solo aumenta la preocupación, sino que también profundiza el malestar con la conducción del establecimiento.
Hasta el momento, no hubo comunicado oficial del Ministerio de Educación ni declaraciones públicas por parte de las autoridades escolares, a pesar de la gravedad del hecho.







