El Superior Tribunal de Justicia sigue dando que hablar. A las acordadas luego revisadas del desproporcional aumento salarial para los ministros, las camionetas de alta gama, los abultados viáticos para los 6 jueces y sus choferes, la contratación de personas acusadas de ser ñoquis, ahora se le sumó una particular resolución.
Por acuerdo plenario, los ministros resolvieron quedarse con uno de los lujosos vehículos que se le confiscaron a Carlos Barbato y su mujer por la causa en la que se los encontró responsable de enriquecimiento ilícito cuando estuvo a cargo de Lotería de Chubut.
En concreto, el Superior decidió quedarse con un BMW, modelo 418, X 1. 207, dominio colocado LZX548, hacerse cargo del mantenimiento, y cedérselo para su uso al Secretario Electoral de la Legislatura, Alejandro Tullio.
El Superior aclaró en su resolución que “el mantenimiento y seguro del vehículo marca BMW modelo 418, X 1, 207, dominio colocado LZX548 continuará a cargo del Superior Tribunal de Justicia hasta tanto se disponga lo contrario”
La determinación, además de modificar lo que originalmente se había resuelto sobre el vehículo, contrapone claramente lo que se impulsa desde la ley de extinción de dominio y de la recuperación de los bienes adquiridos a partir de haber defraudado, como Barbato, al Estado.
En lugar de poner en venta el BMW y utilizar ese dinero para las necesidades del Estado y de los habitantes de Chubut, una vez más el Superior Tribunal tomó una determinación contraria a los intereses por los que debe velar, y alejada de la situación económica de la provincia, y el servicio de justicia que, de ninguna manera, puede realizarse mejor o correctamente desplazándose en un auto que puede dar placer y “prestigio” a quien lo conduce pero desmerece al resto.







