“Hoy no venimos a mostrarles productos, ni a compartir una promo, ni a contarles una novedad alegre”. Así comienza el contundente mensaje que difundió la Librería Los Colegiales, ubicada en el barrio Juan XXIII, a través de sus redes sociales. Lejos de cualquier anuncio comercial, el texto es una carta abierta que expone la dura realidad que atraviesan los vecinos cada vez que llueve: calles intransitables, obras inconclusas y un reclamo que se arrastra desde hace años sin respuestas concretas.
El comercio, que funciona desde hace tiempo en una de las zonas más afectadas por las tormentas, hizo pública la situación de abandono que viven. “Desde la gran inundación del 2017, todo se agravó. Quedamos olvidados”, aseguran en el mensaje. Y si bien destacan que “algo se empezó este año”, también denuncian que los trabajos están “a medias” y que las calles siguen abiertas, con barro acumulado que impide circular y trabajar con normalidad.

Uno de los puntos críticos mencionados es la esquina de Juana Azurduy y Kennedy, donde las obras quedaron paralizadas y la lluvia convierte la zona en un foco de peligro y aislamiento. Desde el local aseguran que cada tormenta los obliga a cerrar sus puertas, perder mercadería y, sobre todo, afrontar nuevamente tareas de limpieza y reparación. “Es la impotencia de tener que cerrar, de limpiar una y otra vez, de volver a empezar con la esperanza de que esta vez no pase… pero pasa. Siempre pasa”, relatan.
La carta también hace un llamado directo a las autoridades municipales. “Necesitamos respuestas. Del intendente, de la municipalidad, de quienes tienen la responsabilidad de cuidar y escuchar”, señalaron, al tiempo que remarcan la falta de acompañamiento por parte de las autoridades: “No se han acercado, no nos han preguntado cómo estamos, qué necesitamos. No hay acompañamiento, no hay diálogo”.
El mensaje, cargado de dolor y también de esperanza, cierra con un compromiso que trasciende lo comercial. “Amamos este barrio, apostamos todos los días a seguir trabajando acá, con esfuerzo, con ganas, con corazón. Pero necesitamos condiciones dignas para poder hacerlo”.







