El diputado nacional José Glinski participó en la sede nacional del Partido Justicialista en Buenos Aires de la presentación de “No se puede amar lo que no se conoce”, un microdocumental realizado por estudiantes de escuelas técnicas que recupera la historia de YPF en Comodoro Rivadavia y aborda las consecuencias de su retiro.
Del encuentro también formaron parte Máximo Kirchner, la ministra bonaerense Daniela Vilar, el exdiputado chubutense Santiago Igón, el consejero nacional del PJ Ayrton Blanco y el secretario general de la Juventud Peronista porteña Federico Rudi.
Durante su intervención, Glinski subrayó que la transición de la actividad petrolera debe contemplar la remediación de los pasivos ambientales y convertirse en una oportunidad para generar empleo en la ciudad.
“Tenemos trabajadores con los oficios que durante décadas sostuvieron esta industria y tenemos pasivos que necesitan ser remediados. Tenemos que conectar esas dos cosas y convertir esa tarea en trabajo para nuestra ciudad”, afirmó.
Una ciudad construida por el petróleo
Glinski destacó el vínculo histórico de Comodoro con YPF y el papel de generaciones de trabajadores en la construcción de la industria energética argentina.
“Comodoro no creció con el petróleo: fue construida por el petróleo. Nuestros barrios todavía llevan los nombres de aquellos campamentos y la cultura de nuestra ciudad fue construida por generaciones de trabajadores petroleros”, señaló.
El diputado sostuvo que esa historia debe formar parte de la discusión sobre el retiro de YPF y el futuro de la Cuenca del Golfo San Jorge.
Autocrítica y propuesta de fondo de remediación
Glinski reconoció que la recuperación de YPF en 2012 no resolvió los pasivos ambientales:
“Es una deuda pendiente de nuestra propia gestión y hay que decirlo con honestidad”.
Planteó además que la remediación puede convertirse en una respuesta frente a la pérdida de puestos de trabajo en la actividad convencional:
“Remediar es trabajo. Ese conocimiento puede ponerse al servicio de una tarea que necesariamente tiene que hacerse en Comodoro: los pozos están en nuestros barrios”.
En ese sentido, propuso avanzar en la creación de un fondo de remediación con aportes obligatorios de las operadoras, bajo el principio de que “el que contamina, paga”.
Nada sobre Comodoro sin Comodoro
Finalmente, Glinski remarcó que cualquier transición debe incorporar a la ciudad y a quienes forman parte de su estructura productiva:
“Nada sobre Comodoro sin Comodoro. Cualquier transición que se diseñe sin los trabajadores, los sindicatos y la ciudad se va a diseñar contra ellos”.







