Organizaciones sociales, sindicales, políticas, estudiantiles y de derechos humanos de Argentina, junto con el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, repudiaron el lunes la intervención militar estadounidense en Venezuela que llevó a la captura de su presidente, Nicolás Maduro, y la complicidad del Gobierno de Javier Milei.
«Manifestamos nuestro más enérgico rechazo y expresamos, al mismo tiempo, una profunda preocupación ante los graves hechos que han tenido lugar en la República Bolivariana de Venezuela», señalaron en una declaración conjunta leída durante una conferencia de prensa en la sede de la rama autónoma de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA-A).
Las entidades definieron como una «invasión violenta» y «agresión militar» la incursión militar del Gobierno de Donald Trump que «incluyó bombardeos en zonas civiles de Caracas», al lamentar el secuestro de Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
«Este ataque militar representa una violación flagrante de los artículos 1 y 2 de la Carta Orgánica las Naciones Unidas, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica entre los Estados y la prohibición expresa del uso de la fuerza», remarcaron las organizaciones, entre las que se encontraba la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), Madres de Plaza de Mayo -Línea Fundadora, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), y la Liga Argentina por los Derechos Humanos.
Dado que fue una «acción unilateral» que desconoció las normas fundamentales del derecho internacional, se constituye así «un escenario de ley del más fuerte», consignó el comunicado suscrito también por la Asociación Buena Memoria, el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, Familiares Detenidos y Desaparecidos por razones políticas e H.I.J.O.S. Capital, entre otras entidades.
Los organismos también rechazaron el apoyo explícito del Gobierno del presidente Javier Milei al ataque militar de EEUU, pues «en lugar de defender la paz, la soberanía y los principios del derecho internacional, ha optado por celebrar y avalar esta invasión criminal».
«Esta complicidad, alineada con la diplomacia de EEUU, resulta inaceptable y avergüenza a la Argentina frente a los pueblos hermanos de Latinoamérica», sostuvieron en el comunicado.
A través de una videollamada, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel advirtió sobre el avance del autoritarismo a nivel global y sostuvo que «el ataque a Venezuela es una amenaza a todo el continente latinoamericano».
En su intervención, Pérez Esquivel recordó la invasión de EEUU a Panamá en 1989 que «dejó 1.200 muertos en Chorrillos para detener a al general Manuel Torrijos», lamentó el uso sistemático de «mentiras» para justificar intervenciones militares y llamó a una «rebeldía de conciencia continental y a un paro continental en defensa de la soberanía y la identidad de los pueblos latinoamericanos».
Las instituciones convocantes, que cantaron al final del acto «¡Fuera EEUU de Venezuela!», también denunciaron que el ataque de EEUU, junto con el «genocidio que sufre el pueblo palestino, son factores que amenazan directamente la paz mundial».
El Consejo de Seguridad de la ONU llevó adelante el lunes una sesión para abordar la situación en Venezuela, mientras el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) anunció una reunión con similar propósito para el martes.
En julio de 2025, EEUU designó al llamado cartel de Los Soles como una organización terrorista y señaló a Maduro como uno de sus líderes, ofreciendo una recompensa millonaria por su captura.
Tras la captura de Maduro, Trump dijo que Washington administrará Venezuela hasta que se pueda llevar a cabo una transición segura y sensata, así como no descartó «desplegar tropas» en el país sudamericano si lo considera necesario.
La agresión a Venezuela llegó tras meses de una creciente tensión, desatada en agosto con la operación militar de EEUU en el Caribe que incluye el despliegue de destructores, un submarino nuclear, el portaaviones USS Gerald R. Ford y más de 4.000 soldados, además de decenas de ataques contra supuestas «narcolanchas», en las que fueron asesinadas más de cien personas.
A este despliegue se sumó a mediados de diciembre pasado el bloqueo naval a Venezuela.
EEUU justificó su operación militar con la necesidad de frenar el tráfico de drogas hacia su territorio.
Sin embargo, el Gobierno venezolano repudió la maniobra como una violación del derecho internacional. (Sputnik)






